Detroit Cobras: "The Original Recordings: singles & unreleased 1995-1997"


Es la segunda vez que se habla de los Detroit Cobras en la corta vida de 45 Revoluciones, pero no había que pasar por alto la aparición de "The Original Recordings: singles & unreleased 1995-1997” que recientemente ha editado el sello Munster Records en tres formatos distintos: vinilo de 12", caja de singles de 7" y cedé.
Como aclara título, el álbum recopila los primeros singles de los Cobras -alguno de ellos grabado apenas un mes después de que Rachel Nagy se uniese a la banda- además de un puñado de temas inéditos hasta la fecha.



Está claro que parte del atractivo de los Detroit Cobras reside en la elección de las canciones que versionan, recuperando muchas veces a artistas que cayeron en el olvido, reivindicando a otros que merecen algo más, y aportando siempre su visión del rock & roll, el rhythm & blues y el soul más primitivos. En esta ocasión caen versiones de bandas más populares como los Kinks y las Supremmes, aunque, como es habitual, no eligen precisamente canciones muy populares (“Brainwashed” y “Time Changes Things” respectivamente). Pero en este “Original Recordings” encontramos también cosas como “Sad Affair” (original de Lee Rogers), el “Funnel of Love” de Wanda Jackson, “Ain’t it a shame” (single que grabaron Question Mark & The Mysterians en el 69) o una versión del “Village of Love” de Nathaniel Mayer.
Precisamente Munster Records reeditó no hace mucho una recopilación de los singles que Nathaniel Mayer grabó en los sesenta para el sello Fortune de Detroit.
Dejo aquí el original de Nathaniel Mayer y la versión de los Detroit Cobras, que abre este “Original Recordings”.

Nathaniel Mayer:


The Detroit Cobras:

Eli Reed & The True Loves


Eli Reed es blanco, aunque nadie lo diría escuchándole cantar. Nació en Boston en 1983 y, según él mismo cuenta, creció escuchando los discos de soul de su padre. Se nota, porque en la música de Eli Reed laten la voz de Al Green, la energía de Sam & Dave, las guitarras de Steve Crooper y la locura frenética de James Brown.

Con su carita de niño y su gorra retro (al estilo de los antiguos repartidores de periódicos, de ahí el apodo de “paperboy”), Eli Reed lanzó su primer disco con muy pocos medios a los 21 años. Lo grabó en un solo día y pagó la edición de su bolsillo, pero el boca a boca hizo efecto y el sello discográfico Q-Division llamó a su puerta para grabar un nuevo disco “en serio”.

“Roll With You” (2008) podría haberse gestado perfectamente hace cuarenta años en los míticos estudios Muscle Shoals de Alabama, donde dejaron su huella artistas como Aretha y Wilson Pickett. Acompañado por su estupenda banda, The True Loves (bonito nombre, por cierto), Eli Reed se destapa como un compositor brillante y un intérprete capaz de tocar varios palos del soul clásico; desde baladas elegantes como I’ll Roll With You o It’s Easier, hasta ritmos explosivos como Doin’ The Boom Boom o The Satisfier. Parece que dentro de poco hará gira europea. Habrá que estar atentos por si viene a España, aunque sólo sea por ver a Eli Reed & The True Loves haciendo esto en directo:

Doin' The Boom Boom



I'm Gonna Getcha Back



The Satisfier



I'll Roll With You

Tócala otra vez: Get on you knees


The Canaries (con el nombre en inglés) se formaron en Las Palmas de Gran Canaria en 1964 y tenían al frente la voz cascada y soulera de Teddy Bautista (por cierto, quién le ha visto y quién le ve). Tras viajar por Estados Unidos y Escandinavia, The Canaries españolizaron su nombre y grabaron el tema Peppermint frappé, que sirvió como banda sonora de la película homónima de Carlos Saura en 1967.Pero el mejor momento de Los Canarios llegó en el 68 precisamente con Get on your knees, un temazo con influencia soul que fue grabado en Londres bajo la producción del omnipresente Alain Milhaud (productor también de Los Bravos y Los Pop-Tops).

Años más tarde, en 1973, Los Canarios hicieron el álbum conceptual “Ciclos”, que es enormemente respetado por los amantes del rock progresivo y que a mí, personalmente, me aburre un montón.

Sigo pensando, en cambio, que Get on your knees, con esos arreglos de guitarra, esa sección de viento y la voz de Teddy Bautista, es una de las mejores canciones del rock español.




Los barceloneses Tokyo Sex Destruction debutaron en 2002 con el disco “Le Red Soul Comunnitte” en el que ya dejaban claro que bebían directamente del soul clásico de los 60, de grupos como MC5 o los Stooges y de bandas más actuales como Make Up o The International Noise Conspiracy. Desde entonces han sacado cinco discos que se han editado también en Francia, Estados Unidos o Alemania y, sobre todo, se han ganado el respeto del circuito europeo con sus actuaciones en directo.

Hace un par de años, Tokio Sex Destruction hicieron una versión genial de Get on your knees, su particular homenaje a Los Canarios. Respetando mucho el original, la versión de Tokio Sex Destruction es más acelerada, más potente quizá, y con esas palmas marcando ritmo. A mí, sencillamente, me gustan las dos.

Tócala otra vez: Elvis pidió perdón

Las versiones son una forma interesante de ver cómo ha evolucionado la música a lo largo del tiempo, de las modas y de los géneros.

Hay canciones que han sido versionadas en todas las épocas y estilos. Hay versiones que superan el original, otras que sencillamente lo calcan y otras que lo convierten en algo distinto, ni mejor ni peor. También hay originales insuperables, por supuesto, pero siempre es curioso ver cómo una canción se transforma dependiendo de quién, cómo y cuándo la interprete.

Mi intención es ir dejando por aquí algunas versiones y sus originales en esta sección bautizada como Tócala otra vez. No se trata de compararlas, aunque es inevitable, sino de escucharlas.

EL DÍA EN QUE ELVIS PIDIÓ PERDÓN


Parte de la historia del rock se hizo a base de versiones. A mediados de los 50, en Estados Unidos, algunos artistas se nutrieron a menudo de canciones que provenían de la música negra (blues y rhythm & blues) y de la música blanca (country, bluegrass) y las fundieron en un género bastardo llamado rock & roll. Ya a comienzos de los 60, en Inglaterra, los primeros discos de los Stones, Animals, Who, Yardbirds, Kinks, Beatles y compañía, estaban plagados de versiones de esa música que llegaba de Estados Unidos y que los jóvenes británicos absorbían y reinterpretaban convirtiéndola en otra cosa.

El primer single de Elvis Presley, editado en 1954, es uno de los ejemplos más claros de esa fusión que se estaba gestando y que generó el rock & roll. En la cara A, Elvis interpretaba That’s All Right, una canción del músico negro Arthur Crudup. En aquella época la segregación racial era tan grande que ya escandalizaba el simple hecho de ver a un joven blanco cantando rhythm & blues. Pero además, en la cara B, aparecía Blue Moon of Kentucky, un tema del ídolo country Bill Monroe que Elvis interpretaba de manera ofensiva para los puristas del género.

ESTE ES EL ORIGINAL DE BILL MONROE



Y ESTA LA VERSIÓN DE ELVIS





El 2 de Octubre de 1954 en el Grand Ole Opry de Nashville, una de las mecas del country, actuaba el semidesconocido Elvis Presley ante una audiencia blanca. Tocó su versión de Blue Moon of Kentucky y fue abucheado por el público, que no aceptaba aquella irreverencia a la música country. Incluso Jim Denny, uno de los organizadores del Grand Ole Opry, le dijo a Elvis que volviera a conducir camiones y se olvidara de la música. Cuentan que, entre el público, se encontraba el autor de la canción, Bill Monroe (este señor de aquí a la izquierda). Y cuentan también que Elvis, al terminar su actuación, se acercó a Monroe para disculparse por lo que acababa de hacer con su canción. Fue la primera y la última vez que actuó allí y, también, fue el día en que Elvis pidió perdón.